Los equipadores, aperturistas y escaladores de nivel han subido tantas vías de cada grado en su vida, que todas y todos han llegado a un convenio sobre qué grado adjudicar a su apertura, por simple experiencia. De esa forma, los demás aprendemos sobre grados mientras escalamos las vías abiertas.
La gran mayoría de vías de deportiva se abren rapelando y con cuerdas fijas. El escalador simplemente desciende o asciende por una cuerda fija estudiando el itinerario y fijando los seguros en los lugares mas convenientes para realizar el chapaje, estudiando la roca y los pasos críticos.
Una vez abierta la vía, los siguientes escaladores confirman el grado, o lo modifican -mínimante, en la mayoría de los casos. Y después llegamos el común de escaladores y alpinistas, que según las vías que hemos hecho, confiamos en el criterio de los expertos, y elegimos rutas acordes a nuestro nivel.
Es importante que los aperturistas:
- Dispongan de una buena experiencia en diferentes zonas de escalada, con sistemas de graduación y grados diferentes.
- Gradúen y escalen en diferentes zonas de escalada, conociendo diferentes tipos de rocas y vías. El aperturista ha de pensar en la globalidad del grado de manera que diferentes zonas, a pesar de sus pecualiaridades, sean comparables.

El grado es objetivo, y será la misma dificultad para una escalada en placa que para una fisura, para un tipo de roca que para otro. Evidentemente, cada quien tiene mas costumbre, experiencia y facilidad para un tipo u otro de escalada, y es posible que una persona pueda hacer un 6c en placa, y solo un 6a en fisura, por ejemplo. Estos cambios de roca y tipo de escalada requieren de adaptación, y deben tenerse en cuenta.
Existen varios sistemas de graduación. En la actualidad, y en cuanto a la dificultad, tanto en deportiva como en clásica, prácticamente solo se emplean el francés (más universal) y el estadounidense (YDS, Yosemite Digital System), muy conocido pues es en el que se gradúan las grandes vías de allí.
